LOS ÍCONOS DEL SÍNODO
Jesús y el pueblo Cristo, crucificado y resucitado, es el sumo sacerdote que participa de nuestras debilidades y que, mediante el sacrificio de sí mismo, une a la humanidad con Dios Padre. En su entrega, Cristo derriba el muro que separaba al pueblo elegido de los paganos en el templo. La separación ya no existe…
