Hacia una vida consagrada en sinodalidad…
«La vida consagrada está en el corazón mismo de la Iglesia» (Vita consecrata, n. 3). Son las palabras de la exhortación apostólica postsinodal sobre la vida consagrada que, recogiendo el rico caudal de la herencia conciliar, ha marcado, como brújula segura, el camino de todos los consagrados en los últimos veinticinco años. Como don precioso…
