Toda su vida estuvo atravesada por la dulzura, la feminidad y la maternidad. Lo que la caracterizaba era la bondad de su corazón. Esa caridad que se hacía toda para todos. Sus cuidados maternales se extendían a todos, ella sabía entrar en el secreto del corazón del otro.
Tenía una gran conciencia de lo que ella era, de sus riquezas y de sus límites. Tenía una gran fuerza, pero también asumió su fragilidad.
Era una mujer de una gran humildad y sabía reconocer su vulnerabilidad. Se mostraba como era y se dejaba conocer por los demás así…su simplicidad era bella y noble…
No tenía miedo de manifestar sus sentimientos. Era una mujer que tenía conciencia de ser guía y apoyo para sus hermanas y aceptaba este llamado con gran fe, confianza en Dios y en sus hermanas.
Tenía un abandono total en Dios y una gran apertura a los desafíos.
Otra virtud era su adhesión a las mediaciones. Tenía una fe grande y ejercía la autoridad como un servicio con el espíritu de Francisco que dice en la Admonición 4: “Los que han sido constituidos sobre otros, gloríense de tal prelacía tanto como si estuviesen encargados del oficio de lavar los pies a los hermanos.“
Era una mujer enamorada de Jesucristo y apasionada por Francisco de Asís. Había aprendido a tener una gran compasión por los más pobres…era una madre…
Amor apasionado por Jesucristo, y amor apasionado por los más pobres, por los menores, por los más frágiles, por los más necesitados…
Ella tenía un mensaje para ellos y para cada persona: Dios te ama…
« Nuestro Seráfico Padre, quiere ver revivir el primitivo fervor de su Orden, y nosotras estamos en camino, mis queridas hijas. Lo espero. De esto tengo la dulce confianza. »
25 de agosto 1857
« Hagan reinar el amor entre ustedes. Ustedes no ignoran que la caridad, es el sello dejado por el Divino Maestro a sus discípulos. Les aseguro que no tendrán otra señal para ser reconocidas como hijas, que la del amor y la caridad. ”
25 de diciembre 1857
« Ustedes lo saben, la unión hace la fuerza, y qué es lo que no podremos sobre el Corazón del buen Dios, si nuestros corazones forman uno solo para amar, bendecir, agradecer y glorificar su suprema majestad. »
29 de enero 1859
« Mi Dios y mi todo!: este debe ser a cada instante el grito de vuestro corazón. »
27 de enero 1864
« Vivan felices y en paz y estén contentas con todo lo que Dios quiere hacer en vuestros corazones. »
16 de enero 1857
» Seamos « toda » de Dios, brindémonos enteramente a Dios «
desde la opción:
“Paz y caridad en Nuestro Señor Jesucristo y en Nuestro Padre San Francisco”
“Paz y bendición en Nuestro Señor y en Nuestro Padre San Francisco”
“Paz y caridad”
“Año nuevo y santo, con la paz y el amor de Jesucristo Nuestro Señor”
“… que la paz, la gracia y la misericordia de Dios Padre y de Jesucristo se extiendan sobre vosotras por el soplo del Espíritu Santo”
El Dios de Jesucristo
“Imiten a Nuestro Señor Jesucristo en la pobreza, castidad y obediencia…” Circular 8
Dios es Bueno
“… es bueno el Señor y ligera su carga” Circular 8
El Dios Bueno dentro de nosotros
“Que el amor, la paz y el consuelo del Espíritu Santo, estén siempre en vuestras almas, las bendiga, las anime y las haga perseverantes en el servicio de Dios y del prójimo… confiando solamente en el Señor.” Circular 3
El Dios Bueno en las cosas buenas
“Esta bondad divina ¿será hoy más pequeña que…? … la bondad divina no es más pequeña y está siempre dispuesta a comunicarse” Circular 8
El Dios Altísimo que se hace pequeño
“Imiten a nuestro Señor Jesucristo… Él nació pobre, enseñó la pobreza y es en el seno de la pobreza que murió” Circular 8
El Dios de Francisco de Asís
“Entonces podremos decir con nuestro Padre San Francisco: Mi Dios y mi todo” Circular 3
Dios misericordioso
“… es una gracia grande que debemos a la pura misericordia de Dios” Circular 11
Nuestro Dios
“… pero ¿con qué saludo?, el que nuestro Santo Patriarca nos ha enseñado: viva mi Dios y mi Todo. Sí, mis queridas Hermanas y verdaderas hijas, digo estas palabras con un gran afecto. Viva nuestro Dios y nuestro Todo, en nuestra voluntad y en todas nuestras acciones.” M. Luisa
Dios en medio
“Dios está con nosotros…” Circular 3
Dios Amor
“ … amen a Dios y por el amor de Dios, a todas las criaturas…” Circular 3
“… y sobre todo el amor interior nos hará conocer cuán grande es el amor de Dios, que para volverse más nuestro, quiso hacerse el alimento.” M. Luisa
“ Dispónganse a cumplir la Voluntad del Señor, tengan mucho cuidado en conservar la paz entre ustedes, la concordia, el nudo indisoluble de la caridad.” Circular 8
“Sean pacientes en las tribulaciones y humildes… ” Circular 8
“Imiten a Nuestro Señor Jesucristo en la pobreza, castidad y obediencia. Él nació pobre, enseñó la pobreza, y es en el seno de la pobreza que murió.” Circular 8
“… pongan la confianza en el Señor. Él las conducirá y las ayudará.” Circular 8
María reside en toda la plenitud del Bien
“Que toda la gloria le sean devueltas a Él y a su Santísima Madre” Circular 7
María siempre presente y al pie de nuestra cruz
“ Les deseo, mis queridas hijas y les recomiendo caminar en la senda de la cruz bajo la mirada de María y de nuestro Padre San Francisco” Circular 6
María en la espiritualidad franciscana
“Notemos el tierno afecto que nuestro Padre tenía por María, imitémoslo en su ferviente devoción por la Reina del Cielo… hagamos todo bajo los auspicios de María que de ella sola esperamos las gracias necesarias para responder a nuestra sublime vocación” Circular 20
“Todas ustedes me conocen lo suficiente para apreciar mi indignidad e incapacidad para este cargo, pero vuestra bondad cubrirá todo esto… cuento desde ya con vuestra ayuda, mis queridas Hermanas.” Circular 1
“Trabajen en la humildad, en la pequeñez…” Circular 1
“La distancia que nos separa no podrá debilitar, de ninguna manera los hermosos vínculos de caridad que ahora nos unen.” Circular 2
Como misión:
“Además, alentada por vuestra generosa ayuda, andaré en lo sucesivo, con más seguridad en el camino que agradó al Señor abrir ante mí.” Circular 3
Como el bien de las personas de la fraternidad:
“Tengo gran confianza de que me brindarán los medios para realizar el bien, tanto para la Congregación general, como para cada una de ustedes, mis muy queridas Hermanas.” Circular 3
Como don:
“ … Que cada día de este año, y de todos los que vendrán, quiera Dios darnos a todas el bien, para su gloria y de nuestra Congregación…” Circular 4
“Hay que dejar la elección a Dios, ya que a Él pertenece. Oh!, que Dios toque y ajuste por donde Él quiera las cuerdas de nuestro laúd. El logrará siempre una excelente armonía.” Circular 7
“Que la santa y adorable voluntad de Dios se cumpla siempre con nosotras y en todo. ¿Por qué razón desanimarnos? Los santos días que transcurren nos enseñan el valor de los sufrimientos y Dios sabe siempre, hacer girar todo para bien de los que Él ama.” Circular 7
“… el espíritu de nuestra Orden reclama una vida coherente, que exige una gran contemplación de todas las creaturas… para no vivir más que de la vida de Dios.” Circular 8
“… esta es una circunstancia que marcará nuestra vida y que consolidará para siempre esta unión de corazones… en adelante, caminaremos por este camino de caridad y de afecto, tan deseable para nuestras comunidades.” Circular 3
“Ya que la divina bondad de Nuestro Señor, ha unido nuestros corazones en uno solo, permítanme, mis queridas Hermanas e hijas, saludarlas y abrazarlas estrechamente a todas y cada una…” Circular 6
“Vivan felices y en paz y estén contentas con todo lo que Dios quiere hacer, en vuestros corazones.” Circular 8
“… Mi corazón, queridas hijas, se encuentra en la necesidad, aún más grande, de derramarse en los vuestros, que, tengo la dulce certeza, están unidos íntimamente para formar un solo y mismo corazón. Oh! Que se pueda decir de nosotras lo que se decía de los cristianos de la primitiva Iglesia: Vean cómo se aman, ellos forman un solo corazón y una sola alma” Circular 8
“… Y finalmente, esta unión amorosa de nuestros corazones, nos dará una santa paz y atraerá las bendiciones que tanto se anhelan en la Casa de Dios y de su Santísima Madre.” Circular 6
“Queremos establecer nuestras Casas sobre bases sólidas, queremos sobre todo, que el espíritu de unión y concordia, reine en cada uno de los miembros que la componen, ya que es en esta caridad, que encontramos siempre fuerza y sostén.” Circular 3
“Pero, después de todo esto, resumiendo, el que más ama, será el más amado y el que haya amado más, será el más glorificado. Amén a Dios y por el amor de Dios, a todas las criaturas, sobre todo, a aquellas que las desprecian a ustedes y no tengan pena jamás.” Circular 3
“No lo olvidemos, mis queridas Hermanas e hijas: todas estas virtudes son el fruto de una vida interior, de esta vida de unión íntima con Dios… Así, nuestra santa Hermana Mónica, estaba sólo para Dios, y veía sólo a su Dios, en los enfermos que ella cuidaba. He aquí una verdadera hija de nuestro Seráfico Padre San Francisco que supo unir el espíritu interior con los ejercicios exteriores. ¡Que sea siempre nuestro modelo! y nosotras podremos adquirir el espíritu de nuestra santa Orden. ¡Quiera Dios que nos parezcamos a ella!” Circular 10
“Que nuestros anhelos no sean entonces estériles… y que, sean inspirados por buenos y sanos deseos, para el progreso de todas, para la generosa corrección recíproca de nuestros defectos, para ayudarnos mutuamente a perseverar y para nuestra conversión más completa, a la medida de la gracia y voluntad de Dios, para con nosotras.” Circular 6
“Trabajen en la humildad, en la pequeñez, dejen decir y hacer: “Si Dios no construye la casa, en vano se cansan los que la edifican”… y si Dios la edifica, en vano trabajarán los que quieran destruirla.” Circular 3
“De todas las flores que me ofrecieron, una de ellas sobresalía a las otras y por el gran amor que tengo por ella, ustedes adivinan, que hablo de la humildad…” Circular 11
“… No tengo otra cosa que desear a nuestras queridas Hermanas e hijas, más que la perseverancia en la práctica de una profunda humildad y dulzura de corazón, que son las dos virtudes especiales de nuestra santa religión.” Circular 6
“Busquen… la verdadera sinceridad y humildad que nos volverá simples, suaves y dóciles, como las queridas pequeñas ovejas del buen dios, según la expresión de nuestro santo Padre San Francisco, al pequeño Hermano León.” Circular 6
“Esto nos lleva, mis queridas Hermanas e hijas, a recordarles los consejos que creímos prudente darles durante nuestra visita. Supimos por algunas de ustedes y por otros, que hay personas, incluso religiosas de otro Instituto, que las habían despreciado y que querían perjudicarlas en la estima pública. Esperamos que en esta ocasión encuentren motivo para crecer en la humildad de la que el demonio es enemigo y soportar con calma ser despreciadas por los demás.” Circular 3
“…mi corazón quiere desearles la perfección y sobre todo la simplicidad y el espíritu de nuestra santa Orden.” Circular 8
“El proverbio dice: el reconocimiento es la memoria del corazón, esta especie de memoria no se pierde; que vuestra gratitud sea entonces de todos los instantes.” Circular 11
“… busquen la dulce cordialidad de las unas hacia las otras, el sagrado recogimiento de vuestro corazón a los ojos del divino Maestro…” Circular 6
“Vivan felices y en paz y estén contentas con todo lo que Dios quiere hacer, en vuestros corazones.” Circular 8
“Que nuestros anhelos no sean entonces estériles y que, sean inspirados por buenos y sanos deseos, para el progreso de todas, para la generosa corrección recíproca de nuestros defectos, para ayudarnos mutuamente a perseverar y para nuestra conversión más completa, a la medida de la gracia y voluntad de Dios, para con nosotras.” Circular 6
“Nuestra Congregación general es muy joven, aportemos toda la simplicidad y la buena voluntad, tan naturales a todo lo que es joven.” Circular 4
De San Francisco a los santos mártires: “Que la bendición de Dios Padre venga hacia ustedes como llegó a los apóstoles: que las fortifique, las conduzca y las consuele en las tribulaciones. No tengan miedo, el Señor está con vosotras, como un guerrero invencible: vayan en nombre del Señor que las envía.” Circular 8
“Sí, que el Señor las bendiga, y las proteja, tenga piedad de ustedes, las mire con amor, les muestre su Rostro y les conceda la salvación y la paz.” Circular 8
“Ustedes apreciaron y comprendieron mi misión de caridad, respondiendo a mi llamado, con un recibimiento afectuoso y más aún, por la confianza con la cual se dignaron honrar a la última de las hijas de San Francisco.” Circular 3
A ello responde el nombramiento de Ntra. Sra. de los Ángeles como patrona de la Congregación:
“También, de común acuerdo con nuestro Reverendo Padre Adolfo Duchenne, hemos resuelto poner nuestra Congregación naciente, bajo la protección especial de la augusta Patrona de las Órdenes de Nuestro Padre San Francisco.” Circular 3
“Quiero todavía, mis queridas hijas y hermanas, pedirles el auxilio tan poderoso de vuestras plegarias. Uds. Saben cómo es necesario que nuestras jóvenes hermanas e hijas, comprendan el verdadero espíritu religioso y especialmente, el de nuestro Padre San Francisco, ya que de ellas va a depender el bien general y particular de toda nuestra obra.” Circular 7
“… los deseos y votos de vuestra Madre General son que todas estemos animadas por el espíritu de nuestra Santa Regla de San Francisco de Asís y que este espíritu sea el vínculo que nos ate, fuertemente, en la caridad de nuestro Señor.” Circular 8
“… deseo verlas a todas, colmadas del espíritu de nuestro Padre Francisco de Asís. Esto las reanimará y el afecto que nos tenemos les dará, en cambio, alas para volar con entusiasmo en la santa observancia de la Orden Seráfica.” Circular 8
“…yo pongo la mirada en la vida de nuestro Seráfico Padre y ¿qué veo?. Un hombre que, para vivir solamente de la vida se despoja de todo lo que es del mundo y se dedica a hacer morir al hombre viejo…” Circular 8