Nuestra presencia en el mundo
“Estar allí donde nuestra presencia pueda ser un vínculo de unidad y de comunión es para nosotras una preocupación constante que nos estimula a ir por el mundo para servir,
“Estar allí donde nuestra presencia pueda ser un vínculo de unidad y de comunión es para nosotras una preocupación constante que nos estimula a ir por el mundo para servir,
Celebrar es hacer memoria de todo lo que el Señor hizo y hace por nosotras y por medio nuestro. Es descubrir un Dios que es Padre y Madre. Un Dios que se hizo carne y sangre, lágrimas y sonrisas, herida y huella en nuestra historia personal y familiar.
La medalla dice nuestro nombre y nuestra identidad:
Franciscanas Misioneras de Nuestra Señora.